COMPRENSIÓN Y EXPRESIÓN ORAL EN LA ENSEÑANZA DEL ESPAÑOL COMO SEGUNDA LENGUA.
La compresión oral en mi punto de vista se fortalece, cuando participamos en situaciones reales. Para ello es necesario entender el acento y la pronunciación, la gramática, el vocabulario y el significado del mensaje que el hablante quiere transmitir.
La
comprensión de textos orales se fortalece cuando participamos frecuentemente en
situaciones reales de interacción, como conversaciones, debates, audiciones
diversas, lo cual pasa necesariamente por la adquisición de actitudes positivas
para poner atención en lo que dice el interlocutor, respetar sus ideas y hacer
que se sienta escuchado. Una sociedad que aspira a la tolerancia y a la
convivencia pacífica y armoniosa, tendrá como uno de sus propósitos esenciales
desarrollar la capacidad de escucha de sus habitantes.
La
expresión oral también implica desarrollar nuestra capacidad de escuchar para
comprender lo que nos dicen los demás. A menudo hemos escuchado hablar de
buenos lectores, excelentes oradores y magníficos escritores; sin embargo, muy
rara vez y quizá nunca, hayamos escuchado hablar de un buen oyente (Cassany,
2000).
Los
conocimientos adquieren sentido en la medida que contribuyen a fortalecer el
desarrollo de las capacidades, por eso es que las reflexiones teóricas
(conceptos relacionados con la coherencia, la cohesión, adecuación, aspectos
gramaticales imprescindibles, etc.) surgirán como producto de la práctica
comunicativa, y no como una presentación aislada y descontextualizada.
Los
conocimientos adquieren sentido en la medida que contribuyen a fortalecer el
desarrollo de las capacidades, por eso es que las reflexiones teóricas
(conceptos relacionados con la coherencia, la cohesión, adecuación, aspectos
gramaticales imprescindibles, etc.) surgirán como producto de la práctica
comunicativa, y no como una presentación aislada y descontextualizada.
Estos son las características más
importantes para enseñar la comprensión y expresión oral en segunda lengua:
Ø Articulación
correcta, de modo que la pronunciación de los sonidos sea clara.
Ø Entonación
adecuada a la naturaleza del discurso.
Ø Expresión
con voz audible para todos los oyentes.
Ø Fluidez
en la presentación de las ideas.
Ø Adecuado
uso de los gestos y movimientos corporales.
Ø Participación
pertinente y oportuna.
Ø Capacidad
de persuasión.
Ø Expresión
clara de las ideas.
Aprendemos con la adquisición de una
segunda lengua
El aprendizaje de una segunda lengua lo conseguimos
cuando nos expresamos con claridad, pronunciando muy bien las vocales, fonemas
de la lengua que estamos aprendiendo. Por esta razón, necesitamos captar el sonido
de una palabra hablada. El sonido es un fenómeno físico que consiste en la
alteración mecánica de las partículas de un medio elástico, producida por un
elemento en vibración, que es capaz de provocar una sensación auditiva. Aquello
que se escucha deben ser discriminar entre los diferentes sonidos y comprender
el vocabulario y las estructuras gramaticales, interpretar el énfasis y la
intención, y retener e interpretar todo. Por eso es importante la expresión y
compresión oral.
Necesitamos
estudiantes que sepan expresarse con fluidez y claridad, con óptima
pronunciación y entonación, que empleen con pertinencia y naturalidad los
recursos no verbales (mímica, gestos, movimientos del cuerpo), que se hagan
escuchar pero que también escuchen a los demás. Es necesario entonces que
reivindiquemos la enseñanza de la comunicación oral, en situaciones formales e
informales, por eso es que se propone desarrollar capacidades para la
conversación, el diálogo, el debate, el relato, la presentación de informes
orales, entre otras formas de la comunicación oral. Estos eventos serán útiles
para que los estudiantes poseen herramientas que les posibiliten interactuar
con los demás en los estudios superiores, en el mundo del trabajo o en la vida
cotidiana.
Por: Chumbe Kajekui Federico
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